Café Sello Mujer

Nuestra Asociación

Historia

La historia de las mujeres referente a la caficultura en tiempos de colonización. Sabemos que inicia la colonización antioqueña con todos estos departamentos que se conocen como el triángulo del café: sur-occidente de Antioquia, Risaralda, Caldas, Quindío, norte del Valle, parte del Tolima. Los desplazamientos hacia estas zonas fueron a pie y lomo de mula. Ellos, los antioqueños venían en busca de tierras productivas. Los niños los traían amarrados en canastos, a hombros o pegados a la cola del caballo. Abrieron trocha y monte y así establecieron sus fincas. En las historias siempre se habla de los hombres, pero es necesario visualizar todo el trabajo silencioso de la mujer. Los abuelos contaban que las mujeres eran las que cocinaban, cosían, beneficiaban el café, alimentaban animales, ayudaban en las labores del campo, además de cuidar la familia. los hombres salían los fines de semana, remesaban y muchas veces enviaban los mercados a las fincas en mulas y ellos se quedaban en el pueblo, gastando el producido de las fincas en las que la mujer también aportaba. En la historia de propietarios de las fincas de esa época, no es frecuente encontrar nombres de mujeres.

Ya en la época de “La violencia” cuando las mujeres, esposas e hijas enfrentaban la pérdida de sus esposos, padres y abuelos, se vieron en la obligación de aprender a administrar. Las mujeres empezaron a reconocerse y reclamar participación, hasta ver hoy en día el empoderamiento que   hemos ganado, no solo en producción, sino en comercialización del café. La mujer sabe hoy todo lo referente al cultivo, beneficio, comercialización y valor agregado. Esto nos permitió también entender que debemos asociarnos con otras mujeres para ser más fuertes, productivas y participativas.

En algún momento de esta historia, entran las mujeres de las diferentes veredas de la zona cafetera de Caicedonia como Aures, El Bosque, Berlin, Quince Letras, Paraíso, La Pava, El Crucero, La Rivera El Salado, La Topacia, Dabeiba, Frontino, Campo Azul, La Topacia, Bosque Alto, Bosque bajo, Rio Lejos, Bolivia, Samaria, El Crucero, La Suiza, Buria y San Gerardo a conformar en diciembre de 2017 una hermosa asociación de mujeres caficultoras, que busca no solo enaltecer y visibilizar su labor como eje principal de la familia y la sociedad, sino brindarle una retribución económica al esfuerzo de producir un café especial y de origen. A su vez, la asociación busca   fortalecernos como género procurando dejar un legado de permanencia de la caficultura, apropiándonos del valor innato que tenemos como educadoras y logrando así que las nuevas generaciones reciban con orgullo la herencia que sus abuelas y madres forjaron para su beneficio. 

Este grupo de mujeres que conforman la Asociación Café Sello Mujer es un abanico de diversas experiencias construida en cada familia, cada familia tiene su propia historia. De las 38 mujeres hoy, la gran mayoría son nacidas y han vivido en el campo, criaron sus hijos alrededor de la producción agrícola, otras tuvieron una oportunidad académica, sin embargo, todas fueron influenciadas de una u otra manera en la caficultura. Aprendimos de café por experiencia de vida

Con la conformación de la asociación cada una de nosotras hemos alcanzado logros a nivel personal, familiar, económico, académico, gremial y social que no se ha quedado en la satisfacción personal, sino que ha trascendido en el mejoramiento de la calidad de vida de nuestras familias y ha impactado en nuestra comunidad a tal punto que somos reconocidas a nivel municipal, regional y nacional. 

La mayor parte del café especial que se produce hoy en Caicedonia es aportado por mujeres. La forma de nuestras manos facilita una recolección selectiva.  El beneficio del café es un conjunto de actividades que requiere esmero y constancia para lograr un café con sello y calidad especial como el nuestro, lo que nos ha permitido participar en concursos y ferias a nivel local, regional, nacional e internacional y lograr alianzas comerciales estratégicas con empresas locales, nacionales e internacionales. 

Estamos convencidas de que el empoderamiento de la mujer no excluye, por el contrario, cobija y beneficia nuestro entorno a todo nivel. 

Desde la Asociación Café Sello Mujer nos visualizamos como familias fortalecidas, orgullosas de nuestra actividad cafetera, forjando caminos de esperanza, paz, progreso, de convivencia entre hombres y mujeres, buscando a través de la cultura del café una real opción de vida, como siempre lo ha sido y no debe dejar de ser. Nuestro gremio cafetero ha construido país, tanto así que su cultura ha sido reconocida y protegida por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.

Nuestro producto insigne es la esencia de lo que somos: MANOS DE MUJERES CAMPESINAS CULTIVANDO Y PROCESANDO UN CAFÉ DE CALIDAD Y SELLO ESPECIAL .

Sentido Social

Promover acciones de desarrollo económico, social y ambiental para las asociadas y sus familias a través del compromiso gremial y un trabajo conjunto siguiendo criterios de SORORIDAD, SOLIDARIDAD y RESPONSABILIDAD COMPARTIDA, especialmente en  cuanto a las actividades que propenden por el empoderamiento de las mujeres, implementando una caficultura diferenciada, especial, productiva y ambientalmente sostenible.

Misión
Contribuir a un PACTO por la EQUIDAD de las mujer Caficultora, por su reconocimiento histórico en lo social, económico y ambiental desde la Asociación Cafe Sello Mujer.
Visión

Para el 2030 la asociación Cafe sello mujer implementa acciones de permanencia y prosperidad a la actividad cafetera, realizada por manos de mujeres campesinas con liderazgo en la producción de un CAFE con SELLO y CALIDAD ESPECIAL.

Café

cultura

DESDE NUESTRAS MONTAÑAS AL MUNDO

Café de Exportación

El caficultor que busca darle un valor agregado a su café, sueña con llevarlo a los mercados internacionales. Nuestra asociación busca, además de un precio justo, dar a conocer nuestra singularidad como región, nuestra cultura y tradición y cómo de manera artesanal sabemos producir cafés especiales. Sabemos que nuestros rostros reflejan el amor y la alegría de nuestra labor y sin duda alguna el consumidor final lo sentirá en su paladar.

¿Qué hace de nuestro café algo especial?

Particularidad sensorial: nuestros cafés son dulces con aromas y sabores complejos, afrutados y florales, con residuos limpios, dulces y prolongados. Estos atributos son posibles gracias a la riqueza de nuestros suelos volcánicos, a la maravillosa oferta ambiental de nuestras montañas vallecaucanas y a la cuidadosa labor de triple selección de los granos,  una fermentación acorde a nuestras alturas y un lento secado que hacen las caficultoras para la creación de la mejor taza de café.

Impacto Social: somos una organización de mujeres caficultoras que busca el empoderamiento de sus asociadas a través de procesos educativos, que además de brindar herramientas para un mejor desempeño productivo, visibiliza y hace posible el reconocimiento de sus aptitudes como artífices de transformación, y cohesión familiar y social.

Sostenibilidad ambiental: nuestra caficultura parte de la comprensión de nuestro entorno como una totalidad en armonía con el medio ambiente, de allí el respeto y cuidado del agua, flora y fauna en nuestros predios. Nuestras prácticas agrícolas y productivas son acordes a estos principios.

Tenemos para el mundo un gran gran producto, resultado de la combinación de prácticas ancestrales e innovadoras que realizamos con todo el amor desde nuestra natural manera de ser.

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